Permanece

Quería hablar sobre esta larga espera, a lo mejor sobre la paciencia pero tu dijiste a través de una prédica ¡Permanece! y creo que al permanecer, espero y soy paciente. Sígueme animando, sígueme dando aliento. Enamora mi corazón, cautivalo con tu amor. 

Papá ayer en la noche subí este post y fueron tan escasas las reacciones que no lo negaré, me entristecí. Pero al ver un comentario, y saber que aunque sea a una persona llegaron estas palabras, tus palabras, entonces está bien ¿No? Gracias Papá. 


-03.05.2017 -

El 6 de noviembre de 2011 las calles de la ciudad neoyorquina permanecieron atentas ante el gran Maratón de Nueva York, ese domingo cientos de atletas se prepararon con la finalidad de registrar el menor tiempo posible. Pero uno en particular sólo deseaba llegar a la meta.


Cerca de la media noche tras 15 horas y 22 minutos interrumpidos Maickel Melamed logró una nueva hazaña al cruzar el término del Maratón de Nueva York. El venezolano quien fue diagnosticado con Retraso motor persistió al frío, al cansancio y a 42 kilómetros de carrera, asegurando que,"nada es tan grande como para no intentarlo".


Desde entonces pocos recuerdan que fue Geofrey Mutai quien rompió la cinta de llegada, porque ese día el último fue recibido con aplausos, se convirtió en el más esperado. Maickel Melamed decidió permanecer en la carrera a pesar de las desventajas.

Permanece

Cuán difícil se torna permanecer al no ver los resultados, cuán difícil es persistir al no observar las respuestas deseadas, cuando la espera se vuelve eterna y no divisamos la meta. Sin embargo permanecer siempre será una decisión que tomar en nuestra vida.


Hace miles de años, se escuchó en cierta reunión “Permanezca en mí”, eran las palabras ante una pronta despedida, “Permanezcan en mí y yo estaré con ustedes” continuó diciendo Jesús de Nazaret a quienes tendrían que lidiar con situaciones que los harían desistir.


Así como en aquellos tiempos, hoy también existen circunstancias que nos quieren hacer renunciar, retrasar o entorpecer la carrera, pero es cuando Él vuelve a decir “Permanezcan en mí”, como un mandato ineludible a que aferrarnos.


Hoy sin importar qué decide permanecer. Permanecer en Él, en su propósito, en la espera, en lo desconocido a tus ojos, persevera me lo digo a mi misma incluso cuando no veamos la flor en plena primavera, porque “… habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa” (Hebreos 6:15).




Comentarios

Entradas populares de este blog

Proemio