A veces me gustaría dejar de ser tan llorona, pero dejaría de ser yo a veces me gustaría dejar de reír tanto pero sería como quitarle la esencia a un perfume a veces me gustaría dejar de soñar pero entonces dejaría de respirar y es así como ese a veces se convierte en un nunca nunca dejaré de ser tan llorona nunca dejaré de reír tanto nunca dejaré de soñar.